No me pidan eso
Ago06

No me pidan eso

No me pidan que aplauda un alzamiento militar. Se los pido de corazón. Los militares me dan dentera. Nadie que se haya formado bajo la premisa de imponer la razón por medio de la fuerza tendrá nunca mi confianza. Jamás. Ninguna institución que por definición se contraponga al concepto civil contará nunca con mi apoyo. No me pidan que alabe y defienda a quienes conceptualmente son mis antípodas. No me pidan que salga a la plaza a...

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Dos más

Cada tarde, cuando oigo una ambulancia subir, cada vez que vemos esa terrible imagen de tres en una moto, dos abrazando a uno y el del medio desvanecido, me pregunto a quién llevarán allí, cuál muchachito -arrojado y lleno de sueños libertarios- irá subiendo esa cuesta ruidosa e incierta. A qué alma nueva irán escoltando esas otras criaturas que corren o aletean sobre otras motos. Todos los días me pregunto si ya su mamá sabrá que lo...

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¡Llora!
May06

¡Llora!

Porque la vaina es para llorar y es lo que debemos hacer cuando sentimos que ya no podemos más ¡Llorar! Llora cuando te estés bañando y tengas que exprimir el último poquito de champú que te queda antes de arrancar con el jabón azul; al ver un video de mascotas o porque viste una chiripa en tu closet, que cualquier tontería sea un detonante para tu desahogo. No te avergüences y llora. Llora cuando veas a toda una familia, avergonzada...

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—Estoy triste- me dijo.
Sep15

—Estoy triste- me dijo.

—¿Por qué?- le pregunté. —Hoy fui a visitar a unos familiares y entre todos no pesan más de 120 Kgs. No supe qué decirle, y se lo dije: “No sé qué decirte. Perdóname. No sé que decirte”. Y volvió el llanto. Ese llanto interno, seco, silencioso, que ya en muy pocas ocasiones –como ésta- se manifiesta en apenas unos ojos aguados, clandestinos, abochornados, cansados pero que por dentro se despedaza en ríos. Así lloré por mi amiga y su...

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Reflexiones de un déspota asustado
Ago28

Reflexiones de un déspota asustado

A quien pueda interesar.   Tengo miedo. Mucho. Y no sé qué hacer. En general desde hace mucho tiempo vivo con algo que  empezó como un sustico pero ya alcanzó dimensiones siderales a las que, por respeto a los oídos castos, no voy a calificar. Por eso he ido prohibiendo por aquí, inhabilitando por allá, entorpeciendo más allá a ver si los demonios  se calman y cede un poco este culillo. Mediante decreto presidencial y con la...

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La profanación de un país
Jun19

La profanación de un país

En las familias, al menos en la mía, suele haber una tácita distribución de responsabilidades, indiscutibles porque nadie se atreve a contradecir el mandato de una madre por más tácito que sea, pues bien, una de las mil tareas que a mí me fueron asignadas a lo largo de mi vida, y sigo sin saber a cuenta de qué me tocó esta, era la de acompañar un par de veces al año a mi mamá y sus tres hermanas a hacer una especie de gira familiar...

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