No me pidan eso

No me pidan que aplauda un alzamiento militar. Se los pido de corazón.

Los militares me dan dentera. Nadie que se haya formado bajo la premisa de imponer la razón por medio de la fuerza tendrá nunca mi confianza. Jamás. Ninguna institución que por definición se contraponga al concepto civil contará nunca con mi apoyo.

No me pidan que alabe y defienda a quienes conceptualmente son mis antípodas.

No me pidan que salga a la plaza a apoyar a esos mismos que apenas ayer nos estaban matando, persiguiendo, disparando, acosando, robando, invadiendo y violando. ¡No me pidan eso por favor!

No voy a bajar a aclamar una acción de la que no sé nada concreto: ni dónde se gesta, ni quién la coordina y con cuáles fines.

No voy a defender algo oscuro, indefinido turbio e impreciso. Si algo he aprendido en estos últimos 18 años de continuas turbulencias y terribles decepciones es a cuidarme –además del implacable voluntarismo (Doctrina que propugna la superioridad de la voluntad sobre la inteligencia o el pensamiento) de los militares- de las trampas de este régimen abyecto e inmoral y de los oportunistas, siempre los primeros en llegar.

Si lo que está sucediendo hoy domingo 6 de agosto de 2017 en Venezuela resultara verdad, si realmente hubiera un grupo de militares alzados contra la dictadura, tampoco les daría mi apoyo, a menos que levantaran la voz reclamando la inmediata constitución de un gobierno civil, reestructuración de los poderes públicos, la salida de militares de los organismos gubernamentales y su retorno a los cuarteles, el enjuiciamiento a todos los oficiales y soldados responsables de cada muerte, violación y abuso cometido por la FANB, la liberación de todos los presos políticos y, por encima de todas las cosas, elecciones nacionales a la brevedad posible, o sea, la renuncia de la banda forajida entronizada en Miraflores.

Sólo entonces les daría una tímida palmadita en la espalda, esperando verlos cumplir su tan devaluada palabra.

 

Autor: Ana Black

Compartir

1 Comment

  1. Coincido plenamente con tu planteamiento. Las FANB tienen sus competencias muy bien definidas en la CRBV. Los advenedizos creativos que salen a arengar en pro de una supuesta acción cívico-militar tienen más mi miedo y animadversión, que mi confianza

    Post a Reply

Enviar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *