7 de diciembre de 2017

Querido peniario

Tengo una buena noticia: ¡Cambié el billete de 100.000!

Me costó comprar algo que no necesitaba mucho pero, lo cambié, ahora tengo 50.000 papelillos, digo maduretes ¡Ah puejn! bolívares en una paca así de gorda. Me dieron hasta billetes de 20, de veinte coma cero cero céntimos, de esos que solos no valen nada.

Esto me da pie para introducir una idea que me ronda desde hace tiempo y no sé a quién presentársela, me parece que puede resultar muy útil si los entendidos la desarrollan como es debido. Aunque lo parezca, no es tan descabellada.

Dado que la que hasta ahora era nuestra moneda aparentemente ya no lo es y que últimamente no hacemos sino hablar del precio de los huevos, mi idea es convertir a la valiosa postura de gallina en referente principal para establecer del valor de nuestra moneda nacional, si es que existe alguna. Al hacerlo eliminamos de una vez por todas al imperialista dólar de nuestro léxico, de nuestras vidas y, de ser posible, del espacio sideral.

Por ejemplo hoy 7 de diciembre de 2017 a las 7:00 de la noche la docena de huevos está a 75.000,00 devaluados, perdón maduretes, digo bolívares, eso quiere decir que un huevo está a 6.250. ¿A cuánto estaba el Huevo hoy? A 6.250 innombrables ¡Perdón, bolívares!

—¿Cuánto te pagan la hora de clase?

—Medio Huevo.

—¿A cómo está el Kg. de queso blanco?

—Hoy estaba a 22 Huevos.

Habría una página llamada @QueHuevoTudei pero no un Huevo paralelo.

Y, quién quita que algún día se pueda convertir en moneda oficial de la revolución y podamos llegar a tener hasta un Criptoguevo.

¿Cómo haré, querido Peniario, para que algún economista me oiga?

Autor: Ana Black

Compartir

Enviar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *