¡Llora!

Porque la vaina es para llorar y es lo que debemos hacer cuando sentimos que ya no podemos más ¡Llorar!

Llora cuando te estés bañando y tengas que exprimir el último poquito de champú que te queda antes de arrancar con el jabón azul; al ver un video de mascotas o porque viste una chiripa en tu closet, que cualquier tontería sea un detonante para tu desahogo. No te avergüences y llora.

Llora cuando veas a toda una familia, avergonzada pero decidida, hurgando en la basura de tu edificio. Llora cuando sepas que tu amiga languidece en un hospital porque no hay medicinas para su tratamiento y cuando tu vecina ardiendo de dolor tenga que curar la cistitis con remedios caseros porque no hay antibióticos. Al llegar agotada del peregrinar por comida, al constatar que la cuenta del banco está vacía y apenas empieza la quincena, cuando tengas que decirle a tu hijo que no puedes seguir pagando la universidad o a tu nieto que hoy no hay chucherías ¡llora! Llora las ausencias aplastantes, los obligados espacios vacíos de tu casa y los abrazos y besos que no puedes dar.

Cuando oigas que otro hijo venezolano fue asesinado en una protesta; cuando veas desde tu balcón a unos muchachos que levantan las manos para indicar que van desarmados y se rinden ante la brutalidad y aún así los esbirros los persiguen, acosan, golpean, patean y finalmente secuestran ¡llora!

¡Tienes que llorar! Tienes que desaguar toda esta ira, esta impotencia, este dolor tan descomunal, esta ansiedad aterradora y el desaliento que te acogota. No reprimas esa tristeza, no permitas que te contamine, déjala salir, es de los actos más valiente que puedes representar: declararte abatida y llorar.

Llora con el sollozo renovador, el que redime tristezas, llena de fuerzas y libera el camino a nuevas esperanzas. Sigue buscando medicinas para curar a tanto carajito herido y tanta lesión sin cicatrizar; reanuda el loop de tu peregrinar a ver si llegó la leche para los chamos o si consigues un paquetico de arroz o una ñinguita de pan pero mañana agarra tu gorra, tus zapatos desgastados, tu potecito de agua con bicarbonato y busca otra vez la multitud hermana en la calle. Si cuando vuelvas el cansancio te apalea, te arrincona, te quiere abatir, tu llora. Créeme, Mujer Maravilla no existe, yo la maté y lo hice llorando.

Porque ese llanto es el otro grito, la otra protesta feroz, es tu alma que se libera al clamar por justicia y paz y –para que no pierda su fuerza- el alma nunca debe ser silenciada.

Autor: Ana Black

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35 Comentarios

    • Lloro, y rezo y marcho

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  1. No te contengas ni regurgites las lágrimas. Ahoga con ellas la rabia y recupera después la calma, para adversar la maldad infinita de los homínidos secuestradores que nos humillan…

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    • Hay que llorar con ganas. Si no lloramos y no descargamos, nos vamos a enfermar. Y enfermarse en este país es una desgracia.

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  2. Muy bueno la felicito saludos

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    • Gracias.
      Igual para usted.

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  3. Muy bueno la felicito saludos

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  4. Dios te guarde mujer!! Una belleza de texto. Te abrazo, te felicito!!

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    • Gracias Antonio, recibo tu abrazo y te devuelvo uno más apretado.

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  5. Excelente como puedes ver y poner en papel el sentir de cada venezolana en estos tiempos duros que vivimos

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      • Llorar para mí ha sido el acto de mayor debilidad y a la vez de mayor fortaleza. Me ha liberado de tantas tristezas. Soy sincera sigo llorando por mi Venezuela.

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        • Lo sé hijita, y parte de mis lágrimas son pensando en ti.

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  6. Tesora, eres Brillante,, cada escrito y cada caricatura que elaboras, es mejor que la anterior. Tienes ese don de plasmar lo que realmente sentimos y vivimos los venezolanos día a día. Me siento muy orgullosa de que seas amiga mia, como dice Félix jajajaja. Siempre Gracias

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  7. Excelente, me reflejo en tu escrito Ana, muy lapidario…

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  8. Imposible no llorar ante la violencia con que asesinan a nuestros jóvenes, a nuestros muchachos luchadores por una patria libre, mejor. Lloro? Claro que lloro hasta ahogarme en llanto pero me pongo mis zapatos y salgo a la calle a acompañar a los muchachos que sé que en su lucha incesante obtendrán la libertad, la paz y la justicia por la que no descansan hasta hacerlas realidad.

    Muy bueno su escrito, felicitaciones. Dios está con nosotros y nos bendice.

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  9. Esa es nuestra triste realidad, que buen escrito Ana!

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  10. Antes de las siete de la mañana me puse a leer este artículo, y ya se me jadio la mañana…
    Mentira es muy duro, pero cuenta toda la verdad,,,\Gracias

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  11. El mismo sentir de todos los venezolanos! Mi admiración por tan excelente escrito.

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  12. Quisiera poder hacerlo, pero se me hace difícil. Tus palabras me llegaron al alma. Pronto lloraré de alegría.

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  13. Mis lagrimas no quieren salir. Están represadas.

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