El paraíso de #ElReposero

Abre la puerta a la pereza y entrará en tu casa la pobreza.

 

¡Hola zánganos!

¡Bienvenidos a la República Bolivariana de Venezuela, el olimpo del holgazán! El cielo del manganzón donde trabajar es un verbo que no se conjuga.

Perezosos del mundo, en nombre de nuestro líder máximo el Sr. Nicolás Maduro y su gabinete inerte, reciban el más tibio recibimiento al edén de la pereza, al nirvana del dolce far niente, a este vergel de la inmovilidad.

¡Entren y échense, no más! Apoltrónense que lo que viene es siesta.

Pasen, pasen, pasen con confianza, si en algún lugar tiene futuro un practicante de la holgazanería integral es aquí, en la tierra del mínimo esfuerzo, en la que por un arranque sobrehumano (el último hecho en esta patria socialista) del Comandante Galáctico llegamos al summum de la flojera vía exaltación de la mendicidad. Gracias a la labor del Insepulto de Sabaneta y sus secuaces, hacer fila se convirtió en la actividad más practicada en este país desde que fue decretado “Territorio holgazán” y mendigar en la herencia más honrosa del chavismo.

Como hacer cola “es tan sabroso” –Jackie dixit– porque lo máximo que hay que hacer es recostarse de un muro y dar un paso cada diez minutos, el régimen socialista del siglo XIX ¡pero qué dixi! del siglo XXI siempre consecuente en su esencia flojona  decretó ésta como actividad oficial del venezolano. En este país y por orden presidencial, no se hace más nada sino filas y mendigar. ¿Qué no tiene comida? Haga su colita, pida un número, acepte agradecido la migaja que le dan. ¿Qué no encuentra el remedio? Igual, pa la fila y a pedir y si no hay, no se enferme que eso da mucho trabajo. ¿Qué su hijito se está muriendo y no hay tratamiento para tratar el cáncer, por ejemplo? Bueno, a cargarlo y esperar, y rezar, tranquilito en su colita. Y no llore que eso es agotador.

En este firmamento de la inacción trabajar es cosa de gente mala, ser productivo es de personas despreciables a las que hay que atacar con todas las armas. Aquí, la política de estado ha sido durante 17 años despojar a los productores de tierras, empresas y negocios –todos prósperos- para que cesaran en esa actividad tan nefasta como es la de producir. Y eso un inútil lo agradece.

Este es un edén tan perfecto para el ocioso que quien dice ser el presidente, teniendo una crisis energética de magnitudes inconcebibles, frente al peligro inminente de paralización del país por falta de energía eléctrica, en lugar de buscar una solución, no sé, poner a funcionar plantas apagadas, comprarlas nuevas ¡qué se yo! ponernos a pedalear turbinas con bicicletas chinas, lo que hace es decretar días libres, es decir, paralizar el país completo. Así es que en la república Bolivariana y por orden presidencial en Venezuela ahora el fin de semana dura 5 días y se trabajan dos ¿Acaso eso no es el paraíso de cualquier vago, el origen del maleante?

El lema del hombre nuevo de la revolución es: “Échatelas al hombro y voltea pa otro lado”.  No me extiendo porque estoy agotada.

Eso sí, inútiles del universo, si van a venir que sea ya porque esto hiede a revocado.

#YoFirmoYoRevoco

 

P.S. ¿Y qué es de la vida de los motores? #RungaRungaaa

Autor: Ana Black

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2 Comentarios

    • Si no fuera porque todo es taan real, casi daría risa. Disfruto tu hilaridad ante tanta oscuridad

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