Querido Niño Jesús (2008)

Déjame decirte que si hay un año en el que me he portado bien ha sido éste. Tu lo debes saber, según me han dicho toda la vida pero, poooor si acaso te lo recuerdo. Lo último que necesito en esta vida es una bolsa de carbón.

No le he mentido a nadie, querido Niño, ni a mi hija, y hay que ver lo que eso significa para una madre… aunque, no sé si debería hacerte esta confidencia a ti que eres hijo, no vaya a ser que uses esta información contra María, colega y amiga a quien tanto debo. Confío en tu espíritu santo y en tu sentido de la rectitud. En otras palabras Niño, ¡mosca con ir a contarle nada a tu mamá, mucho menos con intentar delatarla ante las autoridades celestiales! De todas maneras, no me la imagino diciéndote que no te pudo comprar las cartulinas para la tarea de origami porque el jefe la dejó trabajando hasta tarde; supongo que ella no debe salir mucho después del trabajo a tomarse unas birritas por ahí.

Este año he trabajado como una mula, y no tomes de ejemplo a la mula de tu pesebre porque voy a salir mal parada; hasta donde sabemos, nunca hizo otra cosa que resollarte en el cogote y que para darte calor. Dile a alguien que te ilustre sobre el verdadero sufrir de los cuadrúpedos híbridos de caballo y burra (o al revés, que también se han dado casos).

No te voy a mentir diciéndote que no me he comido una luz, o no he hecho una vuelta en U pero, debes comprender que siendo madre trabajadora residenciada en Caracas, vivo a las  carreras e intentando sacarle tiempo al tiempo y, mi Niño, tres segundos y medio ganados en un semáforo, minuto y cuarto ahorrado en un desvío inteligente, cuarenta y ocho micro unidades de tiempo sacadas de un giro astuto, a la larga van sumando y eso se traduce en horas ganadas para el trabajo productivo. Viéndolo así, me libero de esa culpa y la cambio para la lista de obras buenas.

Mira Niño, he sido tan ejemplar que hasta empecé a hacer ejercicio ¡en las mañanas! Chamo, si no eres flojo jamás entenderás el significado de este logro, aún así, ten fe y hazme el favor de ponerlo encabezando la lista de mis más grandes logros. Ya que estamos sobre este tema, así como te digo una cosa te digo la otra: he empezado cincuenta y dos dietas y ninguna la he terminado pero, hasta donde sé, la falta de voluntad no es pecado y si lo es, es venial, o sea no califica para la bolsa de carbón.

No sé si sacar dinero del mercado para completar el pago de la luz pueda ser considerado malversación de fondos, no creo, así es que por ahí también puedo estar tranquila.

A ver, qué más, qué más… Más nada Niño, he sido buena a más no poder. Por donde la analices mi carta de conducta correspondiente al período 2004-2005 es impecable. Es por ello que me atrevo a pedirte lo que ya sabes Chuín, lo de siempre: salud, trabajo, amor, dinerito (para poder disfrutar los tres anteriores), prosperidad, entendimiento y, sobre todo, paz, mucha paz.

Para mi y para todos.

Autor: Ana Black

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